lunes, 27 de octubre de 2008

...Acera mundial...




En la acera, se mecen todos y ninguno
En mis sueños, la acera se destruye
Todos y ninguno dejan de existir.


AteneA

domingo, 19 de octubre de 2008

Os encontráis dementes


No me toquen la velada
Junto a su cadáver
No me toquen las paredes
Que no saben
No saben
Si el veremos vence, el por ti sincera
Tu demencia junto al credo es imposible
Pero nuestro imposible bajo mis secretos son,
Nuestras madrugadas.

De mañana existe el concierto de la taza salivada
Pero
Los viejitos jamás supieron,
Lo que asesinan al verme con ellos en la tumba
De blanco quizás, junto al interfecto.
Que de cabellos calvos se retira.

El demente, que quiere pero no espera
De manos descuidadas, pero sutileza en el aliento
Dulce aroma entre el humo del invierno.
Me convierte en demente y entre miles de deseos,
Deseo.



AteneA

sábado, 18 de octubre de 2008

...De pie...


Refinadas las torturas entre tanto poder atribuido.

Hoy, nos escondemos entre las miles y miles de faldas inconscientes y compradas, entre lo oculto del pasado que defrauda a sus descendientes, entre las manos ensangrentadas y los sexos flagelados por “inferiores”.

Ente las excusas de movilización y deseos de revolución.

“es tan hermosa una mujer de pié, que da escalofríos el sólo mirarla, (subcomandante Marcos)

lunes, 30 de junio de 2008

Lecho concebido (distorsión)


Sin causar mayor impacto en el sol hemisférico
Retuerzo mis manos, destruyo sombras de huesos y ¿que?...
¿Que hay de vuelta en el cause fortificado meramente, pretérito de entes lisonjeados?
Padecimiento, redención del incauto ensangrentado en el aliento putrefacto
Palabrotas, escupidas salivas que soban los peldaños,
El oro de la misericordiosa blasfemia concebida
Denigra mis gestos estáticos ante la mirada estorbadora, capciosa
De los hijos del lecho del río grisáceo con delicados sedantes.

Sin causar mayor impacto en el sol hemisférico, derribo el sedimento
Carcomo mis huesos indispuestos, menstruados sin concebir
Sin poder concebir demonios alucinantes, inocentes,
Constructivitas destructores en degradación, inspectores del somnífero
Que callan los huéspedes, carcome las pasiones y destierra
Alucina indagaciones permanentes.

Sin causar mayor impacto, desmedida y sofocada
La aurora de la demente asesina, entre Tánatos desmide
Balbucea:
- “Inmigrante del río”.


AteneA